Kilian Hennessy rinde homenaje a su herencia con una nueva familia olfativa. Como heredero de la renombrada familia francesa productora de coñac y a su elección de intoxicantes aromas para llevar la noche hasta el amanecer, crea una colaboración por primera vez con el perfumista francés Benoit Lapouza. El perfume Angel´s Share es la creación más personal de Kilian Hennessy hasta el momento. La fragancia se adentra en las entrañas de la mente y memoria del fundador y en su dimensión más misteriosa: “la part des anges”. " Al igual que un maestro perfumista que elabora acordes y esencias en un perfume, un mixólogo profesional combina los aguardientes en proporciones perfectas para un coñac excepcional. Angels' Share contiene la esencia de coñac derivada del licor para darle un color caramelo natural. La fragancia se abre con aceite de coñac, sobre una mezcla de absoluto de roble, esencia de canela y absoluto de Haba Tonka, las notas duraderas del aroma de sándalo, praliné y vainilla crean un delicioso final. Una mezcla difícil de conseguir, que solo los ángeles deberían experimentar.
Kilian Hennessy rinde homenaje a su herencia con una nueva familia olfativa. Como heredero de la renombrada familia francesa productora de coñac y a su elección de intoxicantes aromas para llevar la noche hasta el amanecer, crea una colaboración por primera vez con el perfumista francés Benoit Lapouza. El perfume Angel´s Share es la creación más personal de Kilian Hennessy hasta el momento. La fragancia se adentra en las entrañas de la mente y memoria del fundador y en su dimensión más misteriosa: “la part des anges”. " Al igual que un maestro perfumista que elabora acordes y esencias en un perfume, un mixólogo profesional combina los aguardientes en proporciones perfectas para un coñac excepcional. Angels' Share contiene la esencia de coñac derivada del licor para darle un color caramelo natural. La fragancia se abre con aceite de coñac, sobre una mezcla de absoluto de roble, esencia de canela y absoluto de Haba Tonka, las notas duraderas del aroma de sándalo, praliné y vainilla crean un delicioso final. Una mezcla difícil de conseguir, que solo los ángeles deberían experimentar.